jueves, 26 de junio de 2008

Síndrome postvacacional

Hace poco que he vuelto de vacaciones y hoy me ha tocado volver al curro. No sé si tendré síndrome postvacacional, pero ganas de volver desde luego que ninguna. Por lo que he podido ver navegando en San Google el síndrome es un concepto que describe la incapacidad de adaptación al trabajo cuando finalizan las vacaciones. Esta inadaptación conlleva una serie de síntomas en forma de desequilibrios físico-psíquicos, que pueden durar hasta 2 semanas en algunos extremos (para mi caso dura todo el año :-)).

Entre los síntomas se encuentran la irritabilidad, astenia, tristeza, apatía, ansiedad, insomnio, dolores musculares, tensión, nausas, sensación de ahogo o problemas estomacales, entre otros (en mi caso llevo dos noches sin pegar ojo).

¿Y por qué ocurre esto?

El desajuste horario, el cambio en el ritmo diario, cambio en las comidas y en las relaciones sociales. A esto hay que añadirle la vuelta a un entorno en el que el jefe pide y pide y a un ritmo que nos hace cambiar bruscamente los hábitos de las últimas semanas.

¿Y cómo evitarlo?

Pues supongo que tomándose con la mayor calma posible la vuelta y siempre que se goze de un buen ambiente con jefe y compañeros. Además siempre se pueden dividir las vacaciones en varios bloques, porque lo de regresar después de un mes seguido de vacaciones puede ser muy duro, y más si ya se hace difícil cuando te vas dos semanas. Otra punto diferencial para evitarlo podría ser no volver un lunes, que eso normalmente te hunde (solo con pensar que te quedan 5 días ya te da el soponcio).

Pues a pesar de todo esto la vuelta siempre es difícil. Haber si me toca ya una buena primitiva.

¿Cómo lleváis vosotros la vuelta al cole después de las vacaciones?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

se te olvida una opción digna de consideración, podemos elegir no volver el lunes, ni el martes, ni el miercoles ni ningún día y dedicarnos a la vida de trovador

Anónimo dijo...

PUes yo te aconsejo que si empiezas a notar todos esos sintomas te hagas un test de embarazo, jejejeje.

Bienvenido a casa ;-)
Ruth

Fernando dijo...

creo que la vida de trovador no es una mala elección. Lo tomaré en consideración.